Como todas las tardes, la barca-correo anunció su llegada al Palmar con varios toques de bocina...
...En los primeros tiempos de acompañar a su abuelo por la Albufera, había encontrado aceptable esta vida. Le gustaba ir errante por el lago, navegar sin dirección fija, pasando de un canal a otro, y detenerse en medio de la Albufera para conversar con los pescadores...
...En el agua muerta, de una brillantez de estaño, permanecía inmóvil la barca-correo...
...En las acequias inmediatas se deslizaban otros barquitos, invisibles tras los ribazos, y por encima de las malezas avanzaban los bateleros con el tronco inmóvil, corriendo a impulsos de sus puños...
...Cuando los pescadores sentábanse a la mesa, veían pasar y repasar por la puerta de la barraca una sombra melancólica, que acababa por fijarse en un lado del quicio, con la cabeza baja y la mirada hacia arriba, como un novillo próximo a embestir...
| Todas las fotos de este blog son obra y propiedad de Chitina Mulet. En este post he utilizado cámara iPhone 4s. |







